Larga vida a la bisutería

Anillos, collares, pendientes, pulseras, brazaletes… La joyería artesanal es ideal para dar un toque de personalidad y estilo a nuestra vestimenta. Pero, no son eternas y pueden tener una corta vida si no las cuidamos de manera adecuada. Te contamos, a continuación, algunos consejos para sacarle partido a tu bisutería y así evitar un rápido deterioro.

Protege tu joyería artesanal

Lo primero que debes tener en cuenta es que la bisutería no es infalible. Eso no quiere decir que vaya a durar una sola puesta, sino que, como en todo, en la bisutería artesanal cada pieza puede durar si la cuidas, la quieres y la tratas con delicadeza.
Evita el contacto entre tus joyas y el agua, ya que ésta contribuye a estropearla. Por ese motivo, recomendamos que te quites pulseras, anillos y collares antes de entrar en contacto con el agua. Incluso el vapor de la ducha, por el hecho de tener humedad, daña tus complementos. Debes impedir que se mojen para evitar que pierdan su brillo.
El sudor también puede provocar desgastes en nuestras piezas, así que será mejor que las mantengas alejadas en los en días de mucho calor o si vas a practicar deporte.
Asegúrate de no ponerte perfume con tu bisutería puesta. Las colonias son devastadoras para la bisutería de acero o metal.

Evita los roces ¡y a brillar!

Una de las reglas principales es guardar las joyas artesanales sin que se rocen unas con otras para evitar que se estropeen. Puedes optar por colocarlas en pequeñas bolsas individuales o envolverlas para protegerlas.
Los collares, las cadenas o pulseras, son piezas delicadas y tienden a enredarse fácilmente. Lo mejor: guárdalas cerradas, estiradas y envueltas. De esta forma evitarás la formación de nudos.
De vez en cuando, para mantener el brillo, utiliza un trapo de algodón y pásalo por las partes metálicas de tus piezas para que reluzcan como nunca.